20.4.07

homilía

a Marga

la convicción de tu Dios
tus ojos claros para los que soy impío
y las manos afelpadas de ejercitar caricias

inmensa como
las tantas cosas para las que no nací
y las que tardé en reconocer

este hijo se te cayó de una sonrisa
no sé por qué su afición a andar penando
tampoco por qué padeces su pretensión de poeta
lo ahijás por elección
sin la deshonrosa ocasión de haberlo parido

¿cuánta pasión tiene
un mundo con Dios si es más sencillo
que andar buscando lo bello, lo justo y lo cierto en otros lugares?

No hay comentarios.:

Datos personales

Mi foto
Santa Fe, Santa Fe, Argentina
promiscuo es el Señor, yo sólo soy un instrumento de su gracia